Tras un año cargado de proyectos, las circustancias de la vida hicieron que el sueño de la expedición a una de las montañas del "Leopardo" se esfumase entre bambalinas y nos dejase algo descolocados y sin plan.
Por suerte el mundo está lleno de montañas (y de lo que no son montañas también...no se me enfaden). Así que gracias a la motivación de Raquel (no sabia lo que la esperaba claro ;-)), pudimos sacarnos un plan de debajo de la manga. "¿Por qué no nos vamos a Alpes?"
Dicho y hecho. En nuestro afán de huir de la masificación decidimos evitar esta vez los macizos Montablanc y Ecrins buscando algo de tranquilidad y actividades de mediana dificultad que nos permitiesen, a Raquel inciarse en esto del Alipinismo y a mi el disfrutar del monte.
El resultado: 10 días de montaña/escalada en el macizo de la Vanoise, con la inestimable aportación de Nathalie compañera y amiga francesa, gran conocedora de la zona, que nos presento este macizo que no conocíamos aún.
Tras un periodo de libertad, la vuelta a la rutina y el trabajo es más dura que cualquier actividad montañera.
A continuación un pequeño resumen en imágenes.
Casi 10 días completos en el monte dan para mucho. Especialmente cuando uno parte sin ningún objetivo en concreto más allá del de disfrutar de la montaña y las personas que a uno le rodean.
Por eso este verano no ha sido el de los grandes retos o importantes objetivos (a nuestro modesto nivel), sino el de los rencuentros con viejas amistades, el de compartir experiencias, el de conocer nuevos y no tan lejanos lugares pero sobre todo, el de estar en montaña, sin más pretensiones.
De esta manera y sin un plan definido nos volvemos a ver con viejos amigos “exiliados” por Europa:

Andrés y Guiller en Termignon

Nathalie en la cima del Albaron
Hacemos nuevas amistades de lo más divertidas, como Desmo la Husky de Natalie:

Una nueva amiga
Con sus 4 meses tenia más energía que cualquiera de nosotros.

Un husky en su salsa

Atención Marmotas!!
Aunque a veces hubiese que ayudarla un poquitín:

Porteo en el descenso del Albaron
Algunas encontraron al amor de su vida y no querían separarse de él dijera lo que dijera el señor pastor:

Copito de Nieve y Raquel
Y para que luego no nos digan que vamos de alpinistas por la vida, sin ningún complejo nos estrenamos en Alpes pisando algunos praos:

Randonée en Termignon

Lago del Mont Cenis
O acompañando a algun rebaño en su camino hacia los pastos de Agosto:

Rebaño en el camino hacia el Refugio de l’Arpon
Pero también hay, claro está, espacio para la actividad, pues la Haute-Maurienne (Vanoise) ofrece, además de magníficos senderos y paisajes:

Refugio d’Averole de camino al Albaron

En los alrededores de Termignon
Paredes calcáreas y conglomeradas donde escalar vías equipadas, deportivas, de autoprotección, alpinas…

Falaise du Fort Marie – Christine. Espolón des Eperviers

Escalando bajo el fuerte d Marie - Christine
Algunas de lo más curioso, como el Monolito de Sardières, un enorme menhir de 90 m de conglomerado surcado por 3 vías de escalada:

Monolito de Sardières

Via Clásica al Monolito
Así como una enorme colección de glaciares y picos de 3000m en los que dar rienda suelta a nuestra pasión, las montañas:

Via Normal al Albaron desde Averole

Normal al Dome de la Chasseforêt por el Glaciar del Arpon

Cordada

Trepada final al Albaron

Glaciar del Grand Fond desde el Albaron

Campo de grietas en el Glaciar de l’Arpon

Rampas finales al Dome de la Chassefôret

Amanece durante la ascension al Albaron

Ambiente en el glaciar del Arpon
10 días que bien merecen las 15 horas de viaje hasta allí, esperemos que el cuerpo y el bolsillo nos permitan hacerlo muchas veces!.

Raquel y Guillermo
Hasta la próxima!