miércoles, 11 de julio de 2007

Alpinismo en el ANETO

Desde hace ya algún tiempo rondaba por nuestras cabezas inquietas la idea de ascender al Aneto por una vía de escalada. Hace un año aproximadamente, leí una artículo en Barrabés, en el que se hacían eco de una nueva apertura en la cara sur del Aneto, por la vertiente de Llosás.
La vía en concreto, había sido abierta por Francisco Carmona y Felix Gómez en Agosto del 2006. Pongo el link del artículo:
http://www.barrabes.com/noticias/articulos.asp?id_articulo=4974

Consistía en 7 largos de dificultad moderada (V, V+, III/IV, III/IV, III/IV, II/III, III/IV) respectivamente. Enseguida reenvié el artículo buscando gente motivada para repetir la vía. La verdad es que parecía una propuesta interesante: por el ambiente de la vía y su situación, la larga aproximación, la soledad casi asegurada, el tipo de escalada alpina y limpia y sobre todo porque era una manera elegante de subir a la masificada cumbre del Aneto.
Hace apenas un mes ya habíamos pensado darle un tiento a esta ruta, pero el tiempo tormentoso que anunciaban en Pirineos nos hizo desistir y cambiar rumbo a las soleadas paredes de Terradets.
Finalmente el fin de semana pasado, se juntaron las condiciones necesarias para que pudiésemos intentarlo al menos: buen tiempo en Pirineos, Javi "Motivation Man" con un fin de semana libre y sin compromisos y mucha paciencia de Raquel para dejarme ir de nuevo.
Total que el viernes salí de Madrid, en dirección a Benasque donde había quedado de nuevo con Javi, que salió desde Toulouse algo más tarde que yo, pero con igual de ganas.
El viernes a las 21h ya estábamos en el “Chamonix” del Pirineo, dejamos los coches en el camping del Plan de Senarta (1371m) preparamos el material y bien cargados nos pateamos la GR11 durante dos horas hasta el refugio/cabaña del Puente Coronas (1970m).Nos buscamos un hueco en la cabaña donde ya dormían unas cuantas personas y nos dormimos soñando en lo que nos esperaba al día siguiente.
A las 5 de la mañana sonó la alarma (como nos gusta madrugar!!), desayuno rápido y preparación del material. Tomamos la decisión de subir una sola mochila para los dos, pensando erróneamente como se demostraría después, que una vez sacado el material de escalada la mochila sería ligera para el segundo y el primero no se vería incomodado por ella.
Salimos sobre las 6h, por delante nos esperaban 1000m de desnivel hasta la base de la vía, y decidimos repartirnos el porteo 500m cada uno. Yo le hice un poco la 3/14 a Javi porteando los 500 primeros metros, porque los últimos 500m se hacen un poco más duros, pero lo hice por su bien, para que se entrenase para Alpes.

Aproximación a la cara sur del Aneto

Durante la aproximación revisábamos de vez en cuando la foto de la vía que aparecía en el artículo intentando reconocerla en las paredes que íbamos viendo.

Cara "sur" (en realidad suroeste) del Aneto

Aproximación a la vía

Sobre las 10h30 estábamos ya por fin a pie de vía empezando a escalar lo que considerábamos la pared sur del Aneto. Según el artículo los dos primeros largos eran los más difíciles y surcaban un sistema de diedros evidentes. Javier se dio el primer largo, un diedro fisura bastante vertical de un granito excelente que Javi resolvió de manera elegante. Cuando me toco el turno a mi, y me coloque la mochila a la espalda me di cuenta del enorme error que había sido el traer una sola mochila: Con los dos pares de crampones, los dos piolets, y las botas, el peso era tremendo y lo que en principio iba a ser un bonito largo de V se convirtió en una ardua empresa. Ni que decir tiene que tuve que agarrarme a un fisurero para sacar un paso.


Rimaya a pié de vía


Javi en el primer largo, V en granito excelente

Bueno la verdad es que el peso de la mochila le hacía desear a uno ir de primero, al menos así te librabas del suplicio del porteo!
El siguiente largo según el artículo era de V+, lo lideré yo ya con mucha más soltura sin el lastre a la espalda.


Inicio del 2º largo

Cuando llegué a una repisa cómoda monté reunión y allí empezaron las dudas sobre el itinerario. El largo que me acababa de dar no me había parecido en absoluto de V+, más bien era un IV de una par de pasos.

Cuando llegó Javi lo comentamos y empezamos a tener dudas de si estábamos siguiendo el itinerario correcto. Aunque bueno en una pared así limpia y no demasiado vertical es fácil perder la línea, así que seguimos adelante.
En el siguiente largo, Javi apuró la cuerda y montó reunión en un bloque. El largo nos pareció III con algún paso aislado de IV. Por encima de nosotros veíamos cercano el final de la pared (a un par de largos) lo cual no nos cuadraba mucho pues según el altímetro aun nos quedaban 170m hasta la cumbre del Aneto y según el artículo nos debían quedar 4 largos de cuerda por echar.
La duda se iba implantando en nuestras cabezas poco a poco.
En el horizonte iban formando algunas nubes y había anunciado alguna probabilidad de chubascos, debía de ser entorno a las 12h, y como el terreno en el que estábamos parecía mucho más asequible decidimos hacer el siguiente largo en “ensemble”, con la cuerda tensa y metiendo seguros intermedios. avanzamos de esta manera unos 60/70 m, hasta una repisa al comienzo de un diedro que se nos antojo ya de IV y donde decidimos montar reunión.
Le tocó a Javi ir de primero, resolvió fácilmente la salida del diedro de IV y le perdí de vista mientras continuaba ascendiendo.

Inicio del 4º largo, desde la repisa "peligrosa"

De repente un sonido seco y el grito de “Piedra!!”, me hicieron salir de mis pensamientos y poner todos los sentidos en lo que oía venir desde arriba. Hasta el momento la roca había sido excelente, sin mucho musgo, compacta y ofreciendo buenos emplazamientos para protegerse, sin embargo en la parte en donde se encontraba Javi la roca estaba descompuesta y sin querer mi compañero había desprendido una gran laja que se vino abajo fracturándose y empujando otros bloques.
Angustiado en la repisa del diedro esperé atento a ver venir el proyectil, de repente lo vi aparecer justo en la vertical del diedro en el que me encontraba, era enorme! del tamaño de un ladrillo, iba directo hacia mi y la única posibilidad era evitarlo en el último momento. La verdad es que tuve poco mérito y mucha suerte, conseguí esquivarlo por poco pegando la nariz a la roca y me impacto de lleno en el gemelo. Al principio sentí un dolor muy intenso y pensé lo peor, pero poco a poco el dolor se fue calmando y me di cuenta de que sólo tenía un golpe muy fuerte pero sin consecuencias. Inmediatamente decidí retirarme de esa reunión, había sido un error colocarla en la base del diedro donde evidentemente se iban a canalizar todas las piedras, así que alargue mi unión a la reunión y me baje dos metros para refugiarme en una repisa mucho más protegida. La montaña me había dado una lección práctica de cómo no hay que olvidar nunca los peligros objetivos y afortunadamente había salido airoso.
Javi preocupadísimo se tranquilizo al comprobar que mis gritos de dolor disminuían rápidamente, y siguió escalando hasta montar reunión en lo que parecía ya el final de la pared.
Pronto llegué a la misma, el gemelo me dolía pero no me impedía escalar con normalidad. La pared se había acabado, apenas si nos quedaban unos metros para llegar al final y ver donde estábamos con respecto a lo que nos rodeaba, el altímetro marcaba 3300m así que evidentemente no estábamos en la cima del Aneto ni a 15m como se indicaba en el artículo el final de la vía abierta por F.Gomez y F.Carmona. Cuando nos acercarmos al borde nos dimos cuenta de nuestra situación, nos encontrábamos en el final de la cresta de Llosás, a unos 100m de la cima del Aneto! Que podíamos ver perfectamente enfrente de nosotros.

La cima del Aneto desde la salida de la vía (Cumbre de la Ag.Escudier)


No lo podíamos creer, nos habíamos equivocado de pared! La verdad es que lo íbamos intuyendo según escalábamos puesto que los largos no coincidían demasiado con la descripción del artículo, pero aquello fue la confirmación. Al principio sentimos un poco de decepción por haber cometido un error tan enorme, pero duró poco porque pensamos que la escalada había sido muy buena, los dos primeros largos habían sido excelentes y en general la vía tenía un ambiente sublime, así que finalmente no importaba tanto no haber segundo el itinerario previsto!
Según el mapa nos encontrábamos en la cima de la aguja Escudier, desde allí aún debíamos pasar la aguja Daviu,segudamente la salida del corredor Estasen y en poco metros estaríamos en la cima. Y después de comer un chocolate y reírnos con nuestra “cagada” seguimos adelante.



Ambiente en el final de la cresta de Llosás


Sobre las 14h30 llegamos a la cima en soledad, todo un lujo en el Aneto después de 4 horas de escalda (no fuimos muy rápidos...) y luego descendimos por el glaciar hasta el paso de Coronas y desde allí de nuevo hasta el refugio donde llegamos en aproximadamente 3h desde la cima.



Foto de cumbre


Descenso por el valle de Coronas

La pregunta que nos ronda ahora por la cabeza es si hemos seguido un itinerario conocido o sin quererlo hemos abierto una nueva vía a la aguja Escudier, puesto que no hemos encontrado ninguna reseña sobre esta parte de la pared. Aunque si encontramos una lata de atún en el penúltimo largo, aunque por la situación podría haber caído desde la cresta de Llosas... Dejo una reseña de la vía pero sólo es orientativa en espera de recavar información sobre los itinerarios de esta pared.
De todas formas esto es lo de menos, lo realmente importante fue la experiencia vivida junto con Javi. Las imágenes y sensaciones que se quedarán grabadas para siempre en la memoria. Es de agradecer poder contar con compañeros así.

Croquis cara sur-oeste Ag.Escudier


El resto del sábado estuvimos descansando y al día siguiente cansados de andar aprovechamos para hacer algo de deportiva en Sacs, una de las escuelas próximas a Benasque, antes de coger el laaaargo camino de vuelta a la realidad.

6 comentarios:

Andres dijo...

Olé! Pues que te voy a decir! Así que luego no te motiva el curro, no te jode!!

Mola, mola.

GUITTOU dijo...

jeje y que lo digas, voy de fin de semana en fin de semana, con intervalos de 5 días entre ellos en los que no se muy bien que pasa...

David dijo...

Esto de subir por una vía pensando que es otra (o incluso otro risco!)... como que me suena ya de aventuras anteriores tuyas.
No hay nada mejor para abrir nuevos itinerarios!

Muy buen relato, me ha gustado.
David

GUITTOU dijo...

Pues si David, ahi queda la Sanfabati en Ulaca, que viote buscando la evidente linea de musgo! Que pasos precarios que calor!jeje
Gracias por los comentarios!

Fer dijo...

Acabo de conocer este blog. Iremos siguiéndote.

Saludos

GUITTOU dijo...

A ver si la motivación y las actividades siguen a tope para continuar con este blog!Ya me he apuntado el tuyo Fer.